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sábado, 9 de febrero de 2019

Emociones mal gestionadas




    Acompañamiento para Gestión del Cambio 





Es curioso el funcionamiento de la mente. Se pasa el tiempo produciendo pensamientos de los que derivan emociones, que condicionan la realidad.

Un ejemplo de mi propia experiencia:

Hace tiempo estuve raro, taciturno y enfadado por pensamientos que mi mente fabricó, tras un comentario que alguien cercano dijo sobre mi.

Uno de esos días fue mi cumpleaños y me fui de viaje familiar. Estuvo muy bien, pero debido a esos pensamientos no lo pude disfrutar plenamente. Había una emoción ahí que condicionó mi estado de ánimo. Reflexionando sobre ello concluí, como es lógico (aunque a veces la lógica no es tal) que las palabras que me afectaron fueron dichas por otra persona y que la responsabilidad de darles valor es absolutamente mía.

Fue mi mente la que hizo el resto. Y ahí estuve yo, malgestionando las emociones y jorobando mi cumple y mi viaje.  Yo, no quien dijo lo que fuera sobre mi.

La inteligencia emocional va justo de la gestión de las emociones. Una mala gestión de las mismas revela una deficiente inteligencia emocional. 

Poco inteligente he sido en lo emocional estos días.

He aprendido un poco sobre el tema, así que he trabajado en ello y te lo cuento aquí:

¿Qué es lo que ha pasado?

Una persona con la que tienes aparentemente una buena relación y una comunicación aceptable, según tú lo ves, un día te dice algo que te duele mucho, expresando con crudeza una grave acusación y con calificativos que para ti son un insulto.

Existen tres respuestas, de acuerdo a los tres cerebros de los que se compone ese cerebro que crees único y que se corresponden con tres zonas diferenciadas:

1.  El cerebro reptiliano, el más primitivo de los tres, situado en el tallo encefálico o bulbo raquídeo, formado como desarrollo posterior de la médula espinal. Este sistema primitivo rige las funciones vitales por debajo de la conciencia enfocadas a la supervivencia: la respiración, el metabolismo..., y también los instintos, las respuestas automáticas y reflejas.
Este es el tipo de cerebro que poseen los reptiles, las aves y los animales que no son mamíferos.
Este cerebro no es racional.

La respuesta de este cerebro al estímulo descrito, a esas palabras dichas sobre ti, es visceral. No median pensamientos. Es una respuesta de supervivencia pura y dura, una respuesta animal, primitiva. Lo interpreta como una agresión y la emoción automática es enfado, ira y agresividad.

2. El cerebro emocional o límbico. El sistema límbico apareció con los primeros mamíferos como consecuencia del desarrollo en la prehistoria de los sistemas visual y olfativo, que fueron vitales, junto con las funciones más primitivas del cerebro reptiliano, para su supervivencia.
Se formaron como una estructura que rodea el tallo encefálico. Esa estructura en forma de anillos facilitó el almacenamiento de la información y los recuerdos, desarrollándose la memoria y el aprendizaje.

La respuesta de este cerebro es más compleja y procesada, provocando emociones como la rabia, la tristeza, la preocupación...

Este cerebro emocional, en el ser humano está muy desarrollado y agrega un sistema de respuestas en forma de emociones al cerebro.

Su estructura se compone de tres partes diferenciadas:

- Corteza límbica
- Hipocampo
- Amigdala

Debajo de la corteza límbica están las otras dos partes. El hipocampo que se ocupa, junto a otras zonas cerebrales, del registro de los acontecimientos que almacena en los procesos de memoria.

La función de la amígdala es el registro de las emociones que se asocian a esos acontecimientos. Tiene también intervención en el proceso de memorización.

La estructura del hipocampo es esencial para el reconocimiento de cosas y personas y la amígdala añade el clima emocional.

En el caso que he descrito, el hipocampo interviene en el reconocimiento de las palabras y su significado y la amígdala en la generación de las emociones desagradables a partir de ese reconocimiento. Las dos son importantes en las relaciones y hacen que algo nos guste o no, el significado que las cosas, personas y acontecimientos tienen para nosotros y las emociones derivadas de ese significado.

3. El último sistema es el más recientemente desarrollado. Se trata del cerebro racional denominado neocortex, que en el ser humano alcanza el máximo desarrollo.
Está compuesto por capas superpuestas de neuronas por encima del cerebro límbico. Este sistema reciente ha permitido al enriquecimiento de la parte emocional, con los pensamientos racionales complejos, que añaden multitud de matices a las respuestas emocionales primarias. Contribuye a la supervivencia pero con un procesamiento intelectual, incorporando el razonamiento como nueva dimensión mental de gestión de las emociones.

La respuesta de este tercer cerebro en el caso que nos ocupa es la del análisis y el filtro racional. Lo que ahora estoy haciendo con la calma que aporta la inteligencia.

Si nos quedamos en la respuesta más inmediata puede ocurrir algo que suele tener consecuencias negativas y que se denomina "secuestro emocional"

El secuestro emocional se produce cuando la amigdala toma el control y se produce la reacción sin que intervenga el cerebro racional. La emoción sin filtrar te hace reaccionar con una respuesta primaria que tiene varios grados. En el extremo estaría la reacción violenta, desproporcionada, irracional.

Un grado más leve es la respuesta emocional que yo tuve en un principio y que no pasó apenas por el cerebro racional, quedándose en el límbico. No fue aplicada suficiente inteligencia para que esas palabras dichas sobre mi no me afectasen y las emociones derivadas no me provocaran ese malestar.

En fin, que comprendiendo cómo funciona el sistema emocional, puedes aplicar inteligencia para no permitir que la mente te secuestre y provoque respuestas no filtradas, o poco filtradas. 

Las emociones bien gestionadas, sean cuales sean, nos ayudan a domar a ese reptil primitivo o a ese mamífero primario que habitan en nuestro cerebro más antiguo.

Ahora estoy bien. Entiendo por qué se producen las respuestas  y puedo aplicar la inteligencia a las emociones, que para eso tengo ese cerebro reciente que la evolución nos ha dotado a los seres humanos. 



Jorge Arizcun
COACHING ACTIVO
Febrero 2019







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jueves, 22 de junio de 2017

Desactiva el programa



    Acompañamiento para Gestión del Cambio 





Si te ha pasado en tu vida que el mundo que creías estable y seguro se te ha caído roto en mil pedazos, no trates de reconstruirlo.

Porque cuando en la vida algo se rompe o cambia radicalmente, normalmente reconstruir no es el camino. 

Solo puedes seguir con el cambio y construir algo nuevo. Nada de lo anterior ya será igual.

Comienzas a construir desde donde estés, con lo que tienes o te queda, que algunas veces es bien poco. 

Y tras el derrumbe, normalmente con pocas fuerzas e ideas.

No sabes bien realmente qué es lo que quieres construir ni por dónde empezar.

Así que comienzas por retirar los escombros y poco a poco vas gestionando el cambio y remontando. Con mucho esfuerzo.

Pasado un tiempo, pueden volver, recurrentes, sensaciones y emociones similares a las de aquellos momentos vividos. Esto es muy normal.

¿Qué está ocurriendo? 

Fuera nada...

Dentro se ha activado un programa. El que se instaló en tu mente sin que te dieras cuenta.

¿Y que ha hecho que ese programa se ejecute?

Pues una serie de circunstancias que coinciden con las que se dieron cuando ocurrieron aquellos acontecimientos.

La activación de ese programa se produce al nivel del subconsciente, provocando sensaciones físicas, que no asocias a nada más que a un malestar difuso, más o menos intenso. 

Baja energía que te lleva a un estado de abatimiento y tristeza. A una astenia provocada por la mente subconsciente.

Muchas veces lo vives sin plantearte nada, como un estado achacable a factores externos, que son los que hacen que el programa se ejecute en segundo plano, al abrirse inconscientemente ficheros guardados.

En esos ficheros están las respuestas en forma de emociones y sensaciones. Y también lo que en su momento las originó.

Al nivel consciente no lo procesas

Tienes ese estado y esas emociones como el miedo o la tristeza y tu cuerpo las somatiza con esas respuestas físicas de malestar, agotamiento, falta de energía, tristeza...

Son las mismas emociones y las mismas respuestas sensitivas que quedaron grabadas en el subconsciente y que ante uno o más estímulos el programa dispara.

Nada está ocurriendo ahora que justifique nuestro estado. Es una grabación la que lo produce todo. 

No hay desastres ni vivencias en el plano consciente. Sólo respuestas a lo que sí se repite en el inconsciente.

Si te paras a pensar y profundizas con el razonamiento y con la meditación, puedes acceder al código del programa y averiguar qué y por qué se activa.

Uno de los estímulos externos puede ser la época del año. Esto es habitual, aunque pueden ser otros (personas, lugares, acontecimientos...)

Si ocurrió algo que nos marcó en verano y hacía mucho calor, nuestra mente ante ése estímulo, asocia y ejecuta el programa de respuesta automática. 

Y nos sentimos como nos sentíamos en el momento en el que la vivencia se produjo. 

Sólo que ahora no hay vivencia y la causa permanece oculta en el subconsciente. En el exterior sólo es verano y hace calor.

Volvemos a sentirnos igual. Es recurrente y se repite cada vez que se dan las circunstancias externas.

Pero se puede desactivar. Se puede desprogramar o reprogramar.
  
Lo primero en cualquier caso es tomar conciencia de que es un programa ejecutándose en nuestra mente

Requiere prestar mucha atención y observación para identificarlo. 
Qué te pasa. Por qué te pasa. Qué condiciones se están dando ahora que puedan tener que ver. 

En ocasiones la conexión mental se produce sin apenas intervención consciente tuya. Y se te revela con claridad qué programa se está ejecutando y porqué.

En cualquier caso, sea porque lo has investigado por tus medios o con ayuda, o bien porque se haya producido esa revelación y se haya producido esa conexión consciente - subconsciente, lo cierto es que al identificar el programa y lo que hace que se dispare, puedes intervenir.

En este punto ya afloran los recuerdos al nivel consciente. Vuelven recurrentes los sonidos, las imágenes y las sensaciones vividas.

Y sabes lo que te pasa y por qué te sientes así. 

Toca trabajarlo. Sabes que no ocurre nada ahora. Sabes que el estímulo externo de hoy ha activado la respuesta automática, pero que no hay razón ahora para la misma. 

No está pasando nada. Todo está en calma. Lo que provocó en su momento tus emociones y respuestas fisiológicas, ahora no está ocurriendo. 

Pero tu cerebro no lo sabe. Debes hacérselo saber. 

Hay técnicas para ello. 

Tu mundo se rompió en mil pedazos y desde entonces no es ya igual. Ni parecido. 

Es otro que tú has construido nuevo. 

Y en esta nueva realidad el pasado no existe más que en el recuerdo.

Si saliera en pantalla este mensaje emergente:
"¿Desea detener la ejecución de este programa?

Sin dudarlo, . Porque no es funcional. No nos sirve.

O este otro:
"¿Desea desinstalar este programa?
De nuevo

Liberarás espacio y mejorará tu rendimiento. Recuperarás energía y podrás vivir el presente sin interferencias del pasado.

Porque ahora no pasa nada que justifique tu estado. 

Ya sabes qué te ocurre. Eres consciente. Sigue con tu vida. Tu nueva vida. Sin miedo.




Jorge Arizcun
Junio 2017






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sábado, 6 de mayo de 2017

Sueños Despiertos


                     Trick or Treat      Consultoría y Coaching - Crecimiento Personal






He tenido un sueño.

Suelo soñar mucho cuando duermo, aunque la mayoría de las veces no puedo recordar de qué iba el sueño.

Hoy he soñado que John Lennon había dejado escrita una canción y que su hijo Julian la había publicado, pero con un sistema que impedía descargarla.

Unos hackers lograban descomponerla en partes para descargarla, con una aplicación informática de su invención y después pegaron las partes para volver a completarla.

Cuando la escucharon recompuesta notaron que en donde estaban las uniones pegadas había unos chasquidos, casi imperceptibles.

Ellos amplificaron esos chasquidos, que resultaron ser palabras que decían: "He estado junto a Dios"

Eso he soñado, entre otras cosas que no recuerdo.

Y me pregunto cómo desde mi subconsciente he podido crear esta historia, con esa coherencia e inventiva.

Y aún me pregunto más: ¿Qué significado puede tener este sueño?

Ahora me toca tratar de averiguarlo, aunque así a primera vista creo que viene a decirme algo sobre la eterna duda de la existencia de Dios, sobre la vida después de la muerte.

Y el hecho de que sea John Lennon el que deje ese mensaje, me sugiere algo así como que un personaje histórico, con un componente social, revolucionario y de influencia planetaria, como lo fue Jesús de Nazaret (salvando las distancias y sin querer molestar a nadie) podría darle una verosimilitud y una veracidad a ese mensaje.

Los sueños son increíbles. 

A veces explican en ese lenguaje onírico lo que no se ha podido entender despiertos. 

Y traen mensajes.

A veces son ventanas al más allá y logran ponerte en comunicación con el mundo espiritual, con seres queridos desaparecidos, con La Divinidad.

En muchas ocasiones resuelven problemas y nos traen soluciones creativas a desafíos y encrucijadas de la vida.

Dicen mucho de nosotros y de nuestro estado, nuestras preocupaciones, angustias, miedos y alegrías.

Es frustrante cómo tantas veces nos despertamos con el sueño ahí, perfectamente visible e interpretable, fresco. 

Y como el primer pensamiento consciente se lo lleva y hace que se esfume en la mente, no logrando retenerlo ni recordarlo, cuando pocos momentos antes estaba ahí, intacto y claro.

Cuando un sueño se manifiesta así, con claridad, permanece y lo recordamos perfectamente, cuando no se evapora y tiene coherencia, podemos analizarlo y tratar de averiguar qué nos quiere transmitir.

Porque es una transmisión, muchas veces en clave desde nuestro subconsciente, desde ese lugar interior, intangible y tan inaccesible para tanta gente, que no es consciente ni de su existencia misma.

Pues yo creo que ahí reside nuestro verdadero SER, que ahí está nuestra esencia. Que se despliega y manifiesta en esos periodos de sueño profundo.

La vida es sueño, como decía Calderón y está ahí clara, interpretable..., hasta que un pensamiento consciente hace que se esfume.

Esto nos pasa constantemente. Los pensamientos nos sacan del sueño que es la vida.

Y la vida se esfuma, literalmente.

La mejor manera de vivir la vida es, como dice una muy buena amiga,"con los sueños despiertos", con atención, sin dejar que los pensamientos se los lleven y se esfumen.

En ese estado de atención consciente permitimos expresarse a nuestro subconsciente. 

Normalmente lo hace, pero cuando no hay pensamientos, cuando dormimos, nuestra mente se conecta con nuestro subconsciente y se produce esa comunicación, esos mensajes, que al despertar desaparecen, o al menos no logramos recordar.

Pienso que los mensajes llegan de alguna manera y que en muchas ocasiones irrumpen en nuestra mente consciente como ideas, ocurrencias, soluciones, intuiciones.

La mente es un vehículo, atrapado la mayor parte del tiempo en el denso tráfico de los pensamientos incesantes.

Salir de ahí, de ese bullicio y caos es posible. 

Hay que trabajarlo y entrenarlo, pero es posible.

El estado ideal es el de relajación y calma, como cuando dormimos. 

Lograr alcanzarlo despiertos requiere de práctica. La vida no nos deja practicar mucho, no nos deja tiempo. 

Bueno, la vida no, que de eso no sabe nada. 

Más bien nuestro cerebro. 

Son nuestras percepciones las que lo condicionan todo. 

Y la de que el tiempo falta y se escapa no es más que una percepción de nuestro cerebro, condicionado por todo lo que tiene almacenado y por esos programas automáticos que constantemente se disparan sin que seamos conscientes.

Cuando dormimos no hay problemas. Todo es posible. 

Podemos tener emociones e incluso sensaciones y reacciones físicas, pero no hay problemas. 

En el mundo onírico, en el que se produce esa conexión con el subconsciente, vemos todo muy claro, con una lógica aplastante.

Cuando la vida se nos hace muy cuesta arriba, cuando los pensamientos nos agobian y nos asustan, queremos dormir. 

Buscamos el refugio del sueño. 

Porque mientras estamos ahí, estamos a salvo. 

Y cuando despertamos volvemos a percibir el peligro, a sentir las emociones como amenazantes, a reaccionar...

No digo que haya que estar dormido.

La evidencia de que los mensajes llegan y el subconsciente se manifiesta, debe ser un aliciente para buscar espacio en nuestra vida para conectarnos con nuestro interior. 

Donde están las respuestas y el conocimiento.

Yo soñé este sueño y los pensamientos no se lo llevaron. 

Puede que poco a poco pueda lograr, con trabajo en mi mismo, mantener abierta la conexión con mi interior, que ahora se abre y se cierra constantemente.

Para eso voy a soñar y mantener mis sueños despiertos.

Y tú, ¿te acuerdas de tus sueños?, ¿qué mensajes te traen?

Jorge Arizcun
Mayo 2017





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